Del 1 abril al 24 abril 2026
Abrimos con cita previa
espai.souvenir@gmail.com
Una hora más de luz forma parte del ciclo Eidôla, un proyecto de investigación que concibe la luz como una materia tangible del espacio. El término eidôla, procedente de la filosofía atomista, designa esa sustancia intermedia que se forma entre los objetos visibles y el ojo que los percibe. Más que una teoría de la visión, propone una reflexión sobre el intervalo: ese campo donde la luz transporta información, memoria y posición.
Las piezas presentadas en Espai Souvenir funcionan como dispositivos ópticos. No representan un paisaje determinado, sino que activan las condiciones luminosas del lugar. Superficies blancas y relieves capturan, desvían y concentran las variaciones de luz natural y artificial. La obra reacciona a la hora del día, a la intensidad del exterior urbano, a la presencia y el movimiento de los visitantes.
En determinadas condiciones pueden aparecer figuras irisadas relacionadas con los llamados “pinceles de Haidinger”, un fenómeno entóptico vinculado a la polarización de la luz. Estas formas no pertenecen estrictamente al objeto, sino que emergen en la fisiología misma de la visión. La percepción deja así de ser un instrumento estable y se convierte en un proceso sensible, variable y situado.
La exposición coincide con el cambio al horario de verano. El anochecer se retrasa una hora. Este desplazamiento administrativo del tiempo modifica la relación entre interior y exterior, entre arquitectura y sol. La luz que atraviesa el espacio no responde únicamente a un ciclo natural, sino también a una convención colectiva.
A mediados de mes, el proyecto se activa fuera del espacio expositivo mediante una acción colectiva en el espacio público. Las piezas se trasladan temporalmente al exterior para experimentar su refracción bajo luz directa. En ese desplazamiento, el dispositivo se transforma: la intensidad solar, las superficies urbanas y la presencia compartida amplifican el fenómeno perceptivo.
Entre interior y exterior, entre luz regulada y radiación abierta, Una hora más de luz explora un territorio intermedio. El paisaje ya no se presenta como imagen distante, sino como una experiencia que se construye en el acto de ver.
Comisariada por Fabrizio Contarino
One More Hour of Light is part of the Eidôla cycle, a research project that conceives light as a tangible material of space. The term eidôla, derived from atomist philosophy, designates that intermediate substance formed between visible objects and the eye that perceives them. More than a theory of vision, it proposes a reflection on the interval: that field where light carries information, memory, and position.
The works presented at Espai Souvenir function as optical devices. They do not depict a specific landscape but rather activate the luminous conditions of the site. White surfaces and reliefs capture, divert, and concentrate variations of natural and artificial light. The work reacts to the time of day, the intensity of the urban exterior, and the presence and movement of visitors.
Under certain conditions, iridescent figures related to the so-called “Haidinger brushes” may appear, an entoptic phenomenon linked to light polarization. These forms do not strictly belong to the object but emerge within the physiology of vision itself. Perception thus ceases to be a stable instrument and becomes a sensitive, variable, and situated process.
The exhibition coincides with the switch to daylight saving time. Dusk is delayed by one hour. This administrative shift of time modifies the relationship between interior and exterior, between architecture and sun. The light passing through the space does not respond solely to a natural cycle but also to a collective convention.
In the middle of the month, the project activates outside the exhibition space through a collective action in the public realm. The pieces are temporarily moved outdoors to experience their refraction under direct light. In this displacement, the device transforms: solar intensity, urban surfaces, and shared presence amplify the perceptual phenomenon.
Between interior and exterior, between regulated light and open radiation, One More Hour of Light explores an intermediate territory. The landscape is no longer presented as a distant image but as an experience constructed in the act of seeing.
Curated by Fabrizio Contarino
